La familia de Marcelo Medina reactiva la investigación judicial por su muerte

Por medio de sus abogados, Carina Paredes y Miguel Medina solicitan al fiscal a cargo de la investigación por la muerte del joven de 19 años que se fue de su casa el último 8 de mayo y fue buscado durante casi tres meses, pericias nuevas, entre ellas una médica-oceanográfica, para tener más información sobre la situación de los restos óseos hallados. En la presentación reclaman además el estudio pendiente del maxilar hallado en la playa del sur geselino en el mes de agosto, como también, la madre y el padre de Marcelo requieren la devolución de pertenencias secuestradas en allanamientos sobre los cuales aún no fueron notificados de los resultados correspondientes.

La causa que investiga la muerte de Marcelo Medina, el joven vecino de Villa Gesell que en la madrugada del 8 de mayo se fue de su casa y tres meses después fue dado por muerto cuando la justicia determinó que los restos óseos hallados en diferentes playas del partido de La Costa pertenecían a él, no avisoraba novedad alguna hasta esta semana que su familia por medio de sus abogados hizo una serie de requerimientos al fiscal Walter Mercuri, quien no está dando desde hace un mes ninguna información al respecto de cómo avanza la investigación y si avanza.

Los abogados Fernando Soto y Marcelo Sarubbi, activaron los pedidos que necesitan respuestas a inquietudes de la familia Medina y solicitaron nuevas pericias que ya habían adelantado que requerirían, como también resaltaron las resoluciones pendientes para seguir sumando información a la causa y poder seguir explorando qué pasó con Marcelo a partir de su desaparición.

Está pendiente la realización del análisis genético sobre el maxilar inferior hallado sobre la playa sur de Gesell en el mes de agosto

En cuanto a la inspección domiciliaria de la casa de la familia Medina el día 5 de agosto cuando se le comunicó que el ADN de los restos óseos hallados en el Partido de la Costa era positivo y por ende se confirmaba que esos pedazos de cuerpo correspondían a Marcelo, se tomaron muestras de un kayak y se secuestró un juego de sábanas, sobre los cuales al día de hoy no se informó ningún tipo de resultado sobre su análisis. En el mismo sentido se pide que se informe sobre las diligencias de prueba practicadas en el allanamiento hecho en la vivienda en el mes de mayo cuando se retiraron un teléfono celular y la computadora personal, situación sobre la cual no se les comunicó resultados ni se hicieron las devoluciones de los elementos.

Otros de los pedidos hechos por Paredes y Medina es que se requiera la historia clínica odontológica del joven para comparar el maxilar hallado con el registro de piezas de él.

Lo que también requieren de la fiscalía 8 de General Madariaga es que se gestione la acumulación de causas, teniendo en cuenta lo actuado en los otros dos expedientes de hallazgo de partes de cuerpo en Gesell y en Nueva Atlantis, con el fin de que se disponga su acumulación al expediente principal y que ya fue solicitado por los respectivos fiscales en ambas causas con fecha 5/8/2022 (cuando se conoció el
resultado del análisis de ADN).

Uno de los pedidos más novedosos y relacionado con la presencia de los restos humanos en el mar, es que con el objetivo de dilucidar los hechos de investigación y, en especial, la posibilidad cierta de que las partes de cuerpo atribuidas a Marcelo Medina se hayan desplazado desde las playas de Villa Gesell hasta las zonas donde fueron halladas las piezas más alejadas (a más de 70 km. de distancia), y con el fin de explicar el avanzado estado de descomposición de los restos encontrados -según los
médicos que los examinaron- a menos de 20 días de su desaparición, es que Paredes y Medina consideran vital determinar si ello pudo haber ocurrido por las corrientes marinas y las mareas con la baja temperatura del océano en el mes de mayo de 2022.

También, en esta solicitud, buscan comprobar si un cuerpo humano, en las condiciones en que se encontraba el joven, puede desmembrarse en el agua marina en menos de 20 días y aparecer con total
ausencia de tejido en los fémures y sin marcas de algún ataque animal (como sucedió en la pieza hallada correspondiente al torso), para lo que será necesario estudiar si la fauna marítima en la zona de desaparición de Marcelo podría haber causado el desprendimiento de los miembros inferiores, del
brazo derecho y de la cabeza del cuerpo hallado en partes.

Muchos pedidos, un sinfín de interrogantes y una lentitud en el proceso judicial atraviesan a una familia dolorida y vapuleada que necesita respuestas y ver que se está investigando para encontrar el fundamento certero de qué le pasó a su hijo. Hasta hoy, la familia no cuenta con nada más que desolación y ponen en práctica sus derechos como víctimas, por eso esperan la reactivación de un accionar judicial que acompañe la relevancia del caso y los acerque a respuestas eficientes que les de certeza sobre la calidad del trabajo investigativo necesario ante la desolación que viven.


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