Pumba, el cerdo salvaje rescatado de una chanchería clandestina, debió ser llevado a una granja en Tandil

El chancho salvaje que un vecino de Monte Rincón había rescatado cuando se desmanteló hace tres años la chanchería clandestina en las denominadas «tierras de Ham» en el oeste geselino, fue trasladado a una granja educativa y centro de rescate de animales silvestres en Tandil, ya que en todo este tiempo nadie pudo gestionar una solución para reubicar a Pumba en un predio dentro del distrito donde no corra peligro. La decisión judicial en respuesta a la denuncia presentada en su momento por el secretario de Seguridad municipal instruía a la municipalidad a retirar los animales del lugar, sin embargo, los pocos que fueron salvados fueron una perra y el cerdo, cuidados por un particular.

Hace tres años que el chancho salvaje bautizado como Pumba fue rescatado de una chanchería ilegal ubicada en Paseo 123 entre avenidas 28 y 32, por el vecino de Monte Rincón, Gastón Nicolino.

Cuando se desmanteló la chanchería clandestina en las denominadas «tierras de Ham» en el oeste geselino, Pumba y una perrita llamada Miel, fueron salvados por el vecino. Hoy, tres años después, Pumba debió ser trasladado a una granja educativa y centro de rescate de animales silvestres en Tandil «Los Pibes», ya que en todo este tiempo nadie pudo gestionar una solución para reubicar a Pumba en un predio dentro del distrito donde no corra peligro.

En noviembre de 2019 la Jueza de Paz Local resolvió que la municipalidad de Villa Gesell debía retirar cerdos, aves y otros animales que vivían en ese lugar, que era un gran basural. Sin embargo, cuando el municipio fue a hacer las tareas de remoción y limpieza, muchos animales habían «desaparecido» o se habían ido del lugar.

Solo Pumba y Miel fueron advertidos por el habitante de Monte Rincón, que se los llevó a su casa para preservarlos de algún destino negro.

La denuncia sobre la chanchería hecha por Mauricio Andersen, secretario de Seguridad, fue una acción impulsada por la insistencia de vecinos, entre ellos integrantes de la ONG Surfrider Villa Gesell, quienes llevaron adelante un seguimiento de la situación y realizaron presentaciones administrativas tanto en el municipio como en el HCD.

Lamentablemente, al momento de desmantelar la chanchería, el municipio no previno el traslado de los animales allí presentes y entre la difusión del levantamiento y limpieza del lugar y la acción concreta pasó un tiempo, que atentó contra el cuidado y la protección de los chanchos, perros, gatos y otros animales del lugar.

Durante todo este tiempo, el vecino de Gesell resaltó que era necesario buscar un lugar para Pumba y trató de conseguirlo con ayuda de Verdemar, pero en nuestra ciudad no hay ni predio ni proyecto para poder contemplar el alojamiento de este tipo de animales, que abundan en la zona.

Después de muchos intentos y averiguaciones, finalmente se pudo trasladar al chancho a un centro de rescate de animales silvestres y granja educativa en Tandil, llamada Los Pibes, donde otros cerdos salvajes, patos, pavos reales, carpinchos y diversas especies conviven y son visitadas con fines educativos y conocimiento biológico.

Pumba dejó Gesell, Miel se quedó y los referentes del proteccionismo animal se preguntan cuándo en el distrito se podrá trabajar en un proyecto como el de la ciudad de Tandil, tan necesario para dar respuestas a muchos casos como el del chancho que fue amparado y creció gracias a la humanidad de un vecino.

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