El desafío de atraer a los «votantes blancos»

Parte de lo que la elección del último domingo dejó de cara a los comicios de noviembre sucedió no solo a nivel local sino en todo el territorio bonaerense, donde un 4.45% del electorado votó en blanco. En Villa Gesell casi 2000 personas fueron a emitir su voto solo para expresar su descontento y no optar por ningún proyecto político. Entre otras cuestiones pendientes que tienen los cuatro frentes que continúan adelante para competir en las elecciones generales, es lograr que esos vecinos y vecinas, se sumen a sus listas. Acusar recibo de lo que demostró esta porción de la población y su expresión en las urnas eligiendo no elegir, se suma a los desafíos que cada espacio tiene que repensar en los próximos dos meses.

Se venía venir y en las PASO pasó. Una importante cifra de personas votó en blanco en las elecciones del último domingo. Son esos vecinos y vecinas que no se quedaron en la casa viendo la elección por televisión o en las redes o haciendo su rutina como un día más, sino que salieron de sus domicilios con el DNI, llegaron al colegio que les tocó para emitir su voto, pero al momento de entrar al cuarto oscuro desestimaron las boletas de todos los colores y eligieron no elegir.

Con lo que vale cada voto, sobre todo para algunos partidos políticos, lo que hicieron casi 2000 geselinos en las PASO puede verse desde los frentes como un desperdicio enorme. Sin embargo, el voto en blanco, que en la provincia de Buenos Aires fue bastante alto y acusó un 4.45%, es el llamado de atención a la clase política gobernante y opositora en general.

Es ese zamarreo que a veces, en el fragor de la militancia, la gestión y la rutina de los dirigentes políticos, no se percibe hasta que llega y los pone de frente a un escenario que no pueden patear para adelante o mirar de reojo. Los partidos políticos, todos, tienen que hacerse cargo del voto en blanco. Estarán quienes le den la importancia que realmente tienen o quienes subestimen la decisión de esos ciudadanos que hicieron toda la rutina electoral del domingo pero les dijeron que no a todos por igual.

La tercera fuerza que dejó esta elección camino a la contienda de noviembre en Gesell, es la del Frente Vamos con Vos, encabezado por Federico Rodríguez Erneta, que sacó voto más voto menos, la misma cantidad del «frente blanco». No es poca cosa que la tercera fuerza con la que quedó emparentada esa lista sea la de una porción de la comunidad que no se siente representada por ninguna de las propuestas.

Tanto el frente TODOS con sus 6373 votos y la suma de Juntos en su interna con 7324 votos de confianza, hubiesen despegado con más vuelo si por lo menos una porción de esos votantes decididos a decirle no a todos, se hubiesen sentido mínimamente atraídos a jugarse por algún color que no sea el blanco. Ni que hablar de la fuerza que hubiera recibido con al menos una porción de ellos, la lista de Erneta y para el Frente de Izquierda, contar con algunos de esos sobres los hubiera dejado adentro pero con una base más solida y motivadora. Ni que hablar del Frente NOS, que no pudo ni siquiera llegar al piso del 1,5% para poder seguir en carrera.

Seguramente los frentes que ya se preparan para poner primera y arrancar el camino que los conduce a las elecciones generales, piensan en esos votos. El desafío de cómo conseguir romper el hielo con esos electores descreídos, enojados, desilucionados y renegados, debería ser parte de la estrategia para alimentar sus sobres en las generales.

Muchos se preguntan si estos «votantes blancos» solo tuvieron ese comportamiento en las urnas a modo de advertencia o el enojo y la desilución es tan grande que repetirían la modalidad en noviembre.

Hay una diferencia importante que es bueno resaltar sobre esta clase de votos y es que se contabilizaron de una manera en las PASO a lo que será en las generales. En la práctica, en las elecciones generales favorece a la fórmula más votada. Al dejar afuera el voto en blanco y realizar el cómputo solo sobre los sufragios afirmativos, los porcentajes crecen y esto ayuda a la principal fuerza a ganar en primera vuelta.

El voto en blanco es descontento, aunque algunos lo relacionan también al desconocimiento. La Cámara Nacional Electoral lo considera como un voto válido que «representa una manifestación de la voluntad del elector de abstenerse de elegir entre las diversas propuestas formuladas en un sistema legal de sufragio».

Cuán grande tiene que ser la desilución para que un ciudadano vaya a votar y al encontrarse solo en el cuarto oscuro con las boletas y con ellas las propuestas que cada uno de esos candidatos se esmeró en comunicar en la campaña, elija de todos modos no meter ninguna en el sobre o poner cualquier papel de cualquier color, sin inscripciones ni imágenes para dar ese valioso y contundente mensaje a la dirigencia política.

Los espacios políticos que trabajen en esta etapa de la campaña para que los votantes blancos puedan recuperar la confianza en el poder popular y que puedan amigarse con el rol vital del ciudadano común y corriente como protagonista de su propia historia, más allá de cualquier promesa electoral y propuestas motivadoras, habrán hecho algo muy importante que es contribuir al sistema democrático y recuperar el compromiso de ciudadanos de ser parte de las decisiones políticas, más allá de ver en esos sobres, los votos que los acerquen al triunfo de sus candidaturas.

Fuente de la imagen: La pluma viperina

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One comment

  1. QUE PASA PORLA3 DESAPARENCEN LAS NOTAS, VAMOS EHHH NO CAIGAN COMO MINUTO G
    https://porla3.com/2021/09/13/le-ganamos-a-todas-las-listas/

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