UCI: «Un gobierno local ciego, sordo y mudo»

Así llamó a Gustavo Barrera y sus política restrictiva que no reacciona al pedido de los comerciantes para que por lo menos en vacaciones de invierno los locales gastronómicos puedan abrir una hora y media más que la permitida actualmente. El requerimiento se basa en la necesidad de trabajo que presentan los restaurantes, bares y cervecerías, que a pesar de estar abiertos, en mas de un caso siguen sin poder cubrir los costos mínimos y, un aumento en la franja horaria de atención sería de suma importancia ya que generaría cambios en la facturación diaria. Además, como explicitó la Unión de Comercio geselina en la nota dirigida al Ejecutivo en la que solicita el cambio, más amplitud horaria se traduce en «una menor aglomeración de público». Mientras los días más valiosos para la economía comercial se van tachando del almanaque, el intendente sigue a su ritmo y lejos de la Avenida 3 y centros comerciales de una ciudad turística que le levanta las sillas a los comensales.

A la Unión de Comercio e Industria de Villa Gesell se le acaba la paciencia porque las horas y los días del receso invernal valen oro en la crisis que sumergió a muchos comerciantes la pandemia. Formalmente y con los fundamentos correspondientes, una vez más, los representantes de los comercios del distrito le pidieron al intendente hace dos días atrás que revea la posibilidad de una apertura hasta las 00:30 para el rubro gastronómico.

Sin embargo, Gustavo Barrera no reacciona y deja nuevamente que pasen días claves para el movimiento comercial que Gesell quiere aprovechar en el marco de las vacaciones de invierno, que es más duro que otros inviernos y que viene de una temporada alta muy justa a la que llegaron con el último aliento varios emprendedores turísticos.

«Vacaciones invernales con un AMBA en fase 4 y nuestra ciudad con importante afluente turístico y con una alta posibilidad de reactivación, pero inmersa en restricciones arbitrariamente impuestas y con un gobierno local ciego, sordo y mudo sin posibilidad de flexibilización ni respuestas al sector económico que día a día sigue soportándola», expresa la parte más sanguínea del comunicado difundido por la UCI.

Ante el silencio del mandatario comunal que sigue su agenda electoral de espaldas al turismo y la reactivación económica de los principales dadores de trabajo del partido, la UCI perdió la paciencia y comenzó a llamar las cosas por su nombre y aflojó con la posición «políticamente correcta» que suele tener.

«Villa Gesell, con menos casos en todo el corredor Atlántico. Formador de sellos de calidad y protocolos de bioseguridad, pero con una pretemporada 2020 sin actividad turística, una temporada de verano con facturaciones inferiores al 50%, con policías corriendo al turismo por restricciones idénticas al resto de la Provincia de Buenos Aires. Post temporada con nula facturación por prohibición de apertura comercial», se lee en la primera parte del documento difundido, que le da marco y sostén al persistente reclamo.

En el documento también se detallan cifras para resaltar la complicada realidad comercial que además pone en riesgo puestos laborales. «Datos comerciales que alarman, facturaciones inferiores al 60% con respecto al 2019 además de soportar una inflación superior al 45%, sin hacer demasiada mención a los aumentos sufridos en las tasas municipales en los últimos 2 años y los esfuerzos, por mantener las fuentes de trabajo estables y locales, que no alcanzan para hoy darnos cuenta que el nivel de desocupación de nuestra ciudad es alarmante».

Al final, vuelven a pedir reacción al gobierno municipal: «Por todo esto desde la Unión de Comercio e Industria seguimos a la espera y exigimos la apertura al diálogo y la negociación con los sectores más afectados», exigieron.

About porla3

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Abrir chat